Yo siempre hago lo mismo,
tú siempre haces lo mismo.
Todos hacemos lo mismo.
¿Y se puede salir de ahí?
El aburrimiento existe,
se ve en todos los lados,
pero aburrirse no es triste,
sí lo es no tirar los dados.
La rutina es como un cinturón,
te aporta mucha ayuda,
no deja lugar a la duda
y le quita la emoción.
Lo seguro es lo ordinario,
lo fácil es el horario.
Sin embargo lo divertido
no está nada medido.
Pablo Táuler Ullívarri
Estudiante de
Bachillerato
No hay comentarios:
Publicar un comentario