Te fuiste.
Aun así, sigo buscando
tus abrazos,
esos que llegaron tarde
pero que siempre necesité.
Y pensar que todo tuvo que acabar así…
cuando más nos acercábamos,
fuimos obligados a separarnos.
Ahora te necesito,
pero ya no estás.
Ahora vives en Alemania,
donde la nieve cubre las calles,
mientras yo me quedo aquí,
con las manos vacías,
junto a la costumbre de pensarte.
Ya van dos meses sin ti
y no sé qué hacer con eso.
A veces creo que vas a volver
como el primer día,
como si todo siguiera igual.
Te fuiste.
Yo me quedé
con todo lo que no dijimos.
Y por eso te extraño,
papá…
Aun así, sigo buscando
tus abrazos,
esos que llegaron tarde
pero que siempre necesité.
Y pensar que todo tuvo que acabar así…
cuando más nos acercábamos,
fuimos obligados a separarnos.
Ahora te necesito,
pero ya no estás.
Ahora vives en Alemania,
donde la nieve cubre las calles,
mientras yo me quedo aquí,
con las manos vacías,
junto a la costumbre de pensarte.
Ya van dos meses sin ti
y no sé qué hacer con eso.
A veces creo que vas a volver
como el primer día,
como si todo siguiera igual.
Te fuiste.
Yo me quedé
con todo lo que no dijimos.
Y por eso te extraño,
papá…
Pablo David Pupiales Collaguazo
Estudiante de Bachillerato
Estudiante de Bachillerato
Tan elevado como cualquier poema de Tibulo
ResponderEliminarIn vino veritas
ResponderEliminarfan del vino
ResponderEliminarTan bueno como el vino
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