La tarde se despide,
impulsada por Cronos, cansada;
Y Apolo ya no sonríe:
impulsada por Cronos, cansada;
Y Apolo ya no sonríe:
no se encontrará con su amada.
Sale Artemisa, bella como siempre,
con su forma resplandeciente:
enseña varios caminos
y escogerá el más complaciente.
Una decisión ha de elegir,
con la cual brillará más intensa:
cualquier viajero, aun sin compañía,
no se sentirá solo en la noche densa.
Pasa sola el resto de su vida,
ella cuenta despacio las horas.
Espera que la tortura termine,
de no poder ver al que adora.
El tiempo corre, su hora ha llegado:
historia diaria, interminable tortura,
de vuelta al rincón, otra vez al comienzo,
con final feliz o simple amargura.
Mathías José Rivera Pacahuala
Estudiante de Bachillerato

Me ha gustado mucho el poema Matías, sigue así y tal vez nos veamos
ResponderEliminarJosiko top🔝🔝
ResponderEliminar“Un texto de notable grandiosidad ✨ y admirable creatividad ✍️. La forma en que el autor entrelaza el mito, el tiempo y la emoción —invocando a Cronos, Apolo y Artemisa— demuestra una sensibilidad literaria fuera de lo común 🌕📜. Cada verso encierra un simbolismo profundo 🔱, y convierte el ciclo del día y la noche en una narrativa casi épica 🌅➡️🌙. Una obra breve, pero de resonancia amplia 💫.”
ResponderEliminar